martes, 15 de mayo de 2012

El te es un viaje

Hay dias que me pregunto por que sigo con el blog  Momentos de te, si escribo de cualquier otra cosa. Estoy de viaje, quiero contar colores y anecdotas y el blog es sobre te. Es sobre te?


India me trae hacia adentro. Me replantea, me hace sentir una pagina en blanco. Como esta que ahora estoy llenando. Sin poder evitarlo miro para atras, pienso como empezo todo y creo que claro, que momentos de te son los que vivo, porque esta bebida noble, sencilla y sin pretenciones es la que me introdujo en este mundo, la que me trajo hasta aca, la que me hace viajar a distitnas culturas, la que me hace disfrutar del ahora, compartido o en soledad. Fue una primera hoja en blanco, hace un tiempo ya, y ahora otra vez.

Aca, en mi hogar temporario en McLeod Ganj, en la montania, me dedico a hacer yoga, a meditar, a intentar quitar capas que me alejan de mi esencia. Soy, entre muchos otros que recien conozco y que ya son familia, aunque sea por un rato. Me muevo, como cualquier elemento.



Y como si no pudiera evitarlo, cuando todo para, amigos nuevos se sientan conmigo y yo con ellos. Y compartimos un te.

viernes, 11 de mayo de 2012

Como en casa




Ahi, entre esas casas en medio de la montania vivo. Ahi, entre medio de esos arboles, hago un curso de yoga que es un renacer. Ahi, soy feliz.
Y por esas casualidades de la vida vivo en el mismo guest house que una de mis profesoras de yoga. Y sabe que me gusta el te. Y me regalo unos saquitos tulsi organico con un toque de rosa. Sin cafeina, para no interrumpir la sensacion de relax que dejan las 3 horas de asanas -posturas- diarias. Y lo disfrute en el balcon de mi casa. Y lo comparto con ustedes. 





lunes, 7 de mayo de 2012

Un lugar especial

Despues de recorrer un poco Rajastan, decidi descansar del calor y acercarme a las montanias. Parvati Valley, primero, en la provincia de Himachal Pradesh, y ahora Mc Leod Ganj. Ay, este lugar, es un microclima.

Entre las montanias, este pueblo a 10 kilometros de Dharamsala, es el hogar del Dalai Lama y los refugiados tibetanos exiliados por la ocupacion china de Tibet. Por aca son todas tunicas moradas, cabezas rapadas y sonrisas de ojos estirados. Esta lleno de turistas y por momentos uno se pregunta si de verdad los que llegan saben donde estan. El pueblo tibetano, que nunca fue chino, esta siendo acosado y perseguido desde hace mas de 50 anios.


Ese es un capitulo aparte. La vida en el exilio, las familias tibetanas nacidas en india, la austeridad de la residencia del Dalai Lama, la sensacion de su presencia, la energia cristalina de los monjes, la suave comida tibetana, y el te. Si, te verde y en hebras. Algo dificil de encontrar en otras ciudades indias, ahora acompania todas mis manianas. Ya les voy a contar del te tibetano, una emulsion con manteca.

Y aca me quedare un tiempo, voy a tomar cursos y vivir un poco el lugar. Sera la paz budista. O tal vez la energia de la montania me abraza y me retiene un poco. Y, debo confesar, tambien es la que me cansa: todo es subida o bajada, voy para alla, vuelvo para aca. Ahora estoy viviendo en un pueblo que se llama Dharamkot, a 2 kilometros del monasterio tibetano hacia arriba. Hoy tuve un dia duro, camine mucho entre el bosque y las montanias, espiando los picos nevados que cada tanto se dejar ver. Despues de agotar la energia de mis piernas, como esos regalos de la vida, encontre uno de estos tipicos bares de aca: colchones en el piso, mantas, almohadones de distintas formas y te. Sola, me eche a escuchar musica, mirar al bosque y tomar del vaso calentito. Volvi al chai bien especiado y no tan dulce. Y dicho sea de paso, mi salud anda muy bien, gracias a los que se preocuparon.


Escribo mezclado. Lo se. Pasaron muchos dias, y aca sigue siendo una vida cada 24 horas. Sin embargo, una tranquilidad muy profunda me tiene protegida. India puede ser tan dificil como apasionante, tan cansadora como relajante, tan desilusionante como maravillosa. Y asi, uno pasa el dia, entre emociones y contradicciones. Y se disfruta, claro, este vivir en movimiento sin un rumbo definido, disfruto de la sensacion de libertad mas profunda que tuve en mi vida. Y con eso, sobran motivos para sacarse los zapatos, descansar la cabeza y disfrutar de un momento, el momento.

lunes, 30 de abril de 2012

Mas leche que te

La intensidad de India es dificil de transmitir. Bocinas, bocinas, muchos autos, miradas, motos, bicicletas, carros tirados por camellos, eructos, en el medio elefantes, manadas de bufalos, ardillas entre los arboles y edificios, monos en las terrazas, olores, de los ricos y de los no tanto, y las vacas, siempre las vacas, como aisladas de toda realidad. Son las reinas. Es que aca la leche es muy importante.



Es como mucho para mi. Hacia tiempo que no tomaba tanta leche y mi higado se quejo un poco. Ademas, abuse del kachori, una fritanga callejera hecha de papa y picantes que me liquido. Estuve con un poco de fiebre y mucho dolor de cabeza, ademas del dolor de panza. Por suerte, estoy con una familia divina en Amer, un pueblo en la periferia de Jaipur donde se encuentra el Amber Fort, una palacio con un muro de 9 kilometros que quita el aliento. Literalmente, no se cuantos escalones subi, pero me duelen las piernas.



Aca son todos tan atentos, no hay nadie que no abra las puertas de la casa u ofrezca un chai. Y asi fue como me invitaron a la casa de Chud, un amigo de mi anfritrion de Couchsurfing, y su hermana nos preparo el te. Eso es asi, las mujeres atienden. Son/somos sagradas, como las vacas. Sera la leche? Por momentos India parece un pueblo lactante, como infantil, con la inocencia de los pequenios.



Leche, jengibre machacado, te, un poco de azucar. Tres hervores. Y listo.


Thandnywad. Thank you. Gracias.

viernes, 27 de abril de 2012

Del palacio a la escuela rural

Udaipur es una ciudad increible. Aca estoy desde hace dos dias y maniana me voy. Me encantaron sus palacios, los lagos, los mercados, los aromas, la gente. Ademas, siempre la guardare como mi verdadera puerta de entrada a India. La camine sin miedo, me ubique, encontre el camino a casa, tome chai en la calle, sentada en la vereda, mirando a la gente pasar.
Y aca tambien hice Couchsurfing. Esta vez, me recibio Samvit, un muchacho que se presento como el fanatico del te numero uno del mundo. Y es cierto, toma mucho te y creo que me acepto en su casa por la curiosidad que le daba conocer a otra fanatica. O eso me dijo, como buen anfitrion, para hacerme sentir bien.
Lo interesante de todo esto es que junto con su familia tienen un gest house. Por que? Para poder financiar un programa de ayuda para una comunidad de 30 familias que vive en las afueras de la ciudad. En Chandra, el barrio, Sam junto a algunos voluntarios -al que se quiera ofrecer, aca lo recibiran felices con casa y comida-, se ocupa de dar apoyo escolar a alrededor de 40 chicos de entre 3 y 17 anios.






Asi que, despues de un dia disfrutando de la belleza oriental del City Palace, fuimos junto a Kristina, otra huesped de Samvit (y ahora una companiera de viaje) a visitar el centro.Y nos encontramos pintando flores y animales con un grupo de chicos que no saben ingles -Samvit intenta enseniarles- y pasandola genial. Terminamos con una oracion que dirigio uno de los chicos y todos con las manos juntas en el pecho y los ojos cerrados teniendo unos segundos de silencio. Nos despidieron con un sonriente "namaste teacher".



Es como un clasico en India, venir y hacer algun voluntariado. Es que hay tanto para hacer. El tema no es la pobreza en si -esa es mi opinion-, sino la curiosidad que hay en esos ojos. Esta bueno ir a contar que existen otros mundos y comunicarnos. Ademas, los que pasen por aca y quieran ayudar con la causa, simplemente pueden quedarse en esta casa de familia. Los van a atender muy bien, nunca les va a faltar el te y la comida es deliciosa.

Guest House www.chandraniwas.com
La fundacion http://www.daanfoundation.org/index.html
43-44 Shanti Niketan Colony,  Bedla-Badgaon Link Road
Udaipur 313011, Rajasthan
Email - samaudichya@gmail.com 

miércoles, 25 de abril de 2012

Imagenes

Fotos de mi primer te en la calle, carrito frente al lago Fateh Sagar en Udaipur. Atardecer, paseo en barco.Personas.

El muchacho que preparo el chai. Gracias!
Me voy a seguir paseando por esta ciudad que, al lado de Bombay que tiene 14 millones de habitante, tiene 1 millon, y parece un pueblo!

martes, 24 de abril de 2012

India, de a poco


Sigo en Vashi, el barrio de los suburbios de Mumbai donde vive Schweta, mi anfitriona de Couchsurfing. Pensaba ir para Bandra, otra zona turistica de las afueras de la ex Bombai a tomar un te y pasear un poco, pero la verdad es que Mumbai me supera y me asusta un tanto. Es una locura de autos y gente y todo queda lejos y se tarda mucho tiempo. Hoy salgo hacia Udaipur en colectivo, los trenes estaban llenos, y no quiero perderlo por haberme quedado atascada en una de las miles de autopistas del frenesi. Me estoy acostumbrando por ahora, estas tres noches que llevo aca dormi muy poco, comi muy poco, el jetlag me tiene suspendida y necesito ir de a poco. Porque India no es poco.
Asi que estoy contemplativa y relajada. Y no me puedo hacer para nada la pobrecita. Hoy a las 9 de la maniana toco a puerta una amiga de Schweta que vino a hacerme masajes. Antes, la seniora que ayuda a con la limpieza de la casa, vestida con el sari mas lindo que vi hasta el momento, me trajo un chai, el te con leche. Hoy me gusto mas. Me voy a fanatizar me parece.
Y como si esto fuera poco, ya con las piernas bien drenadas y la espalda liberada, despues de una ducha tibia, mi querida anfitriona me preparo un sandwich exquisito para el desayuno: dos tostadas doradas con ghee (la manteca clarificada), untadas con pure de papas con cebolla colorada y una especie de pesto, de aspecto, hecho a base de un masala con menta, cilantro, comino, pimiento verde, jugo de limon...Una delicia. Le dije, tendria que ponerse un hotel o guesthouse, es una anfitriona perfecta. Como coronacion del intercambio cultural, mientras yo disfruaba de mi sandwich muy contenta, Schweta probo por primera vez un alfajor de maicena. Lo adoro.

Mi desayuno!
Ahora estoy sentada en un banco en una plaza de Vashi. Un grupo de chicos que casi no hablan ingles juegan al cricket. Les saque fotos, me miran. Al lado mio se sento una seniora con su sari, el punto entre las cejas -kumkum- que indica que es casada y una gran sonrisa. Mira a un pequenio que juega por la plaza, parece su nieto. Intenta hablarme, pero no la entiendo. Solo creo que me pregunto si hablo hindi, porque solo entendi la palabra hindi. Le dije I'm from Argentina. No me entendio. Como tampoco me entendieron los chicos que jugaban al cricket y que con un traductor de por medio me preguntaron "si podia mostrarles las fotos en un periodico". Me vieron como periodista, me pescaron. Frustrados porque no pude mostrarles las fotos impresas, o no entendi lo que querian, siguieron jugando.



La seniora con el nieto se fue, y ahora se sento otra mujer al lado mio. Sari, sandalias, kumkum, sonrisa y varias decadas menos que la anterior. Me mira con curiosidad y sonreimos. Y vuelve a mirar mientras escribo en mi cuaderno. Le parecera nuestra calirafia tan linda y distinta como a mi la suya? En eso aparece un joven y me pregunta muy formal de que pais extranjero soy. Argentina. Tienen buen futbol, afirmo. Me conto que vivio en Suiza 6 meses, fue a estudiar Hoteleria y que aprendio a hablar en aleman. "Ich spreche deutsch", me dijo. "Ich auch", le respondi. Charlamos un rato y se fue.
La seniora sigue al lado mio. Ahora mira mi tatuaje (tengo unas letras japonesas en el cuello) y me muestra los suyos. En el brazo tiene tatuado el nombre de su marido y el suyo. Y otro mas borroso, que si no entendi mal, es la union de los dos. Tambien tiene un dios con forma de flor y otro mas que no entendi que es. Solo sabe algunas palabras en ingles. Y tiene un aro en la nariz y muchos en las orejas. Como recien salida de la Bond Street.  Anita se llama y tiene un hijo que esta en la universidad. Se ve que la India esta cambiando, esa quietud en el tiempo ya no es tanta quietud. No me quiero ni imaginar lo que debe haber sido este lugar hace un par de siglos, o tan solo hace unas decadas. Y eso que estoy en una ciudad inmensa.